WATER TREATMENT BY BIOSAND FILTERS

The World Health Organization has determined that 1.1 billion people worldwide lack access to a potable water supply; and that 1.8 million people die every year from diarrheal diseases. The WHO estimates that 94% of these deaths could be prevented by improved water supply and storage and improved sanitation and hygiene practices.

Community drinking water sources in the high Andes, especially where drawn from surface sources, are frequently contaminated by fecal coliform bacteria, parasites and other pathogens. The community health consequences of water-borne contaminants are very high rates of under-five, elderly, and maternal disease and mortality. For most high Andean communities, treatment of drinking water and enhancement of hygiene and sanitation practices are the most important measures which can be taken to improve public health.

Since early 2008, DESEA Perú has been constructing “biosand” water filters in homes and schools in high Andean communities near the Sacred Valley (Cusco region). These filters – designed in 1988 by Dr. David Manz at the University of Calgary - have been further developed and promoted by the Centre for Affordable Water and Sanitation Technology. By its extension work, CAWST has fostered adoption of this technology at locations throughout Africa, Asia, and the Latin American-Caribbean region.

The biosand water filter system involves filtering of water within a one-metre tall, free-standing concrete container of sand, a biologically-active layer at the sand surface, and lower, drainage layers of gravel. A household filter can provide up to 20-40 litres/hour. Based on in-house and independent studies, CAWST reports that biosand filters are able to remove 95-99% of bacteria; 80-90% of viruses; and 99.99% of parasites (including Giardia, Cryptosporidium, other protozoa, and helminths).

In the DESEA project area, the biosand water filters are constructed in small, community-based workshops by trained local staff with the assistance of families who are to receive filters. Following installation in homes, families receive on-going support from DESEA staff regarding water filter operation, hygiene and sanitation practices, and family health. At the same time, water filters are closely monitored to assure that they are correctly managed and are providing optimal water treatment.

Continuous family and community contact is a vital element of DESEA’s approach; acquainting community residents with the link of water quality to human health and with the need to adjust hygiene and sanitation practices is normally a very gradual process. Through the long term, DESEA’s community health workers will provide this day-to-day support, while maintaining contact with DESEA staff and other government and non-government medical services.

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TRATAMIENTO DE AGUA POR FILTROS BIO-ARENA

La Organización Mundial de Salud (OMS) ha determinado que 1.1 mil millones de personas en el mundo no tienen acceso al agua potable. Además, 1.8 millones de personas mueren cada año a causa de enfermedades diarreicas. La OMS pronostica que un 94% de esos muertos serían prevenibles con la implementación de fuentes y abastecimiento de agua mejorados, y por mejores prácticas de saneamiento básico e higiene.

En la sierra alta de los Andes, las fuentes de agua utilizadas por las comunidades para beber , son superficiales y son muchas veces contaminadas por bacterias fecales coliformes, parásitos, y otros agentes patógenos. Las consecuencias de estos contaminantes para la salud comunitaria incluyen altas tazas de enfermedad y mortalidad en los niños menores de 5 años, los ancianos, y las mujeres embarazadas. Para la mayoría de comunidades en la sierra de los Andes, el tratamiento de agua para tomar y el mejoramiento de prácticas de higiene y saneamiento son las medidas más esenciales para la salud pública.

Desde los principios del 2008, DESEA Perú construía filtros “bioarena” en viviendas y colegios en las comunidades de los andes altos, en la Valle Sagrado (provincia de Cusco). Esos filtros, los cuales fueron diseñados en 1988 por el Dr. David Manz de la Universidad de Calgary, han sido desarrollados y promovidos por el Centro de Tecnología para Agua y Saneamiento Económico (CAWST en ingles). A través de su trabajo de extensión, CAWST se ha fomentado la adopción de esta tecnología en diversos sitios del África, Asia, el Caribe, y América Latina.

El filtro de agua bio-arena pasa agua por un recipiente de concreto o plástico lleno de arena. Los filtros tienen un metro de altura, y contienen varias capas dentro de ellos: al fondo, grava y gravilla; encima, arena con una capa biológicamente activa en su superficie. Uno de esos filtros aporta 20-40 litros de agua potable cada hora. Según estudios por CAWST y agentes independientes, se reporta que los filtros bio-arena están capaces de sacar 95-99% de bacterias, 80-90% de virus, y 99.99% de parásitos (incluso Giardia, Cryptosporidium, otros protozoos, y helmintos).

Los filtros bio-arena se construyen en pequeños talleres comunitarios dirigidos por residentes del área. Los líderes de los talleres son capacitados en la implementación de los filtros. Las familias recipientes de los filtros siempre brindan apoyo. Después de instalar un filtro, empleados de DESEA apoyan a la familia recipiente a través de educación en temas como utilización del filtro, prácticas de higiene y saneamiento, y salud familiar. Concurrentemente, se monitorea los filtros para asegurar que las familias los manejan bien y que los filtros provean tratamiento de agua de calidad máxima.

El contacto continuo con familias y comunidades es un elemento esencial de la estrategia de DESEA. Familiarizar a los residentes con los enlaces entre la calidad de agua, la salud, y la importancia de cambios a prácticas de higiene y saneamiento es un proceso muy gradual. Ese apoyo está brindado a largo plazo a través del trabajo diario de los promotores de salud comunitaria (qhalis en Quechua) quienes trabajan con DESEA. También importante a esta misión es el mantenimiento del contacto comunitario por los empleados de DESEA, agentes gubernamentales, y servicios médicos no-gubernamentales.